¿Cuántas veces has regresado de las vacaciones anhelando un poco más de
descanso?
Retomar la jornada laboral después de un periodo de descompresión emocional y cognitivo, supone un reto para la rutina y el rendimiento. Durante las vacaciones, con el cambio en los horarios del sueño, las actividades sociales y los viajes, nuestro cerebro tiende a deshabituarse, requiriendo un esfuerzo de readaptación importante que implica un ajuste de lo que pensamos, sentimos y hacemos. Nuestra capacidad de aceptación, gestión del estrés y flexibilidad cognitiva ante la búsqueda de estabilidad en la realidadlaboral que nos espera, se vuelven herramientas claves para el retorno alespacio en el que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en vigía. Esto, sumado a la acumulación de pendientes propios del trabajo que parecen esperarnos ansiosos por ser gestionados, genera una sensación de agobio que bloquea nuestra capacidad de planificación. Para mitigar esto, es fundamental abordar la gestión del tiempo no como una imposición, sino como una estructura que nos brinda seguridad. Priorizar las tareas de manera jerárquica y permitirnos una transición gradual en la adquisición de hábitos permite que el sistema ejecutivo del cerebro retome su eficiencia sin disparar los niveles de cortisol (hormona del estrés).
Para que este proceso de readaptación no se convierta en una carga pesada, podemos apoyarnos en la tecnología que ya usamos a diario, no solamente para facilitarnos el regreso al trabajo, sino para adquirir hábitos que nos ayuden a ser más eficientes y eficaces en nuestras tareas diarias. Herramientas sencillas como los calendarios digitales o aplicaciones de gestión de tareas como Google Task, se vuelven recursos valiosos para poder organizarnos mejor y reducir la ansiedad, aumentando la sensación de logro y nuestra capacidad de ejecución al concluir tareas específicas; Para crear un nuevo hábito no necesitamos perfección, sino repetición, ojalá en un espacio
amigable. No te castigues si un día pierdes el ritmo; lo que realmente importa es retomar la acción.
Parecido ocurre con la cantidad de tareas que proponemos, como lo menciona la Teoría del Progreso (Amabile & Kramer), el factor más importante para la motivación laboral es la sensación de estar avanzando, no el tamaño del logro. Dividir una tarea grande en 5 pequeñas, te da 5 «golpes» de motivación en lugar de uno solo al final de la semana, generando mayor sensación de
satisfacción al final del trabajo. Nos preocupamos más de lo que nos ocupamos, y eso dificulta mucho cumplir con los pendientes, al trasladar nuestras preocupaciones a una lista y dividirlas en micro tareas, desactivamos el ruido mental de los pendientes y activamos nuestro sistema de recompensa.
La Universidad de Harvard (Killingsworth & Gilbert) nos lo mostró, en un estudio que en promedio, el 47% de nuestro tiempo despiertos lo pasamos pensando en algo distinto a lo que estamos haciendo, es decir, pasamos casi la mitad de la jornada en “preocupaciones circulares” que no resuelven nada. Al organizar las tareas y escribirlas, buscamos evitar lo que se conoce como el efecto Zeigarnik, que dice que nuestra mente tiene una tendencia intrínseca a recordar las tareas interrumpidas o no finalizadas mucho más que las completadas, generando mucho “ruido mental” y ansiedad por los pendientes.
Al «vaciar» la mente y escribir las tareas, el cerebro entiende que la información está organizada y el pensamiento estructurado, permitiéndole dejar de gastar energía en recordatorios cognitivos y rumiaciones que generan malestar. Además de organizar las tareas, es vital integrar «anclajes de bienestar» en nuestro flujo de trabajo. Aquí es donde las herramientas de autocuidado digital
marcan la diferencia. Por ejemplo, utilizar aplicaciones que te guíen en la técnica Pomodoro (trabajar por bloques con descansos breves) o que te lancen recordatorios para realizar micro ejercicios de respiración, ayuda a que tu sistema nervioso se mantenga regulado – las pausas activas son una realidad que es importante comenzar a implementar – Estos pequeños respiros evitan que el estrés se acumule y te permiten recuperar el ritmo de manera orgánica, demostrando que ser productivo no tiene por qué significar descuidar tu salud mental mientras te adaptas de nuevo a la rutina.
En conclusión, el éxito de este regreso radica en las herramientas que elijamos para acompañarnos en el camino; contar con recursos diseñados por expertos puede transformar tu motivación y energía, y canalizarla para que tu regreso al trabajo no sea una carga, sino un paso para cumplir metas que te lleven a la autorrealización. No puedo terminar este escrito sin dar una recomendación de herramienta digital que considero útil y abundante en recursos: App de Saluta, donde encontrarás herramientas prácticas para la gestión del tiempo, manejo de emociones y acciones de autocuidado personalizadas. Al integrar estos recursos en tu día a día, descubrirás que volver de vacaciones puede ser la oportunidad perfecta para ganar motivación y comenzar tus proyectos con una energía renovada y saludable.
¡Estamos listos para acompañarte en este nuevo comienzo!
Gracias por confiar en nosotros, Saluta te cuida.
Autor: Daniela Camacho Betancourt, psicóloga líder de Saluta APP.
Biografía:
- Amabile, T. M., & Kramer, S. J. (2011). The Progress Principle: Using Small
Wins to Ignite Joy, Engagement, and Creativity at Work. Harvard Business
Review Press. - Gardner, B., & Rebar, A. L. (2019). «Habit Formation and Behavior Change».
Publicado en el Oxford Research Encyclopedia of Psychology. - Killingsworth, M. A., & Gilbert, D. T. (2010). A wandering mind is an unhappy
mind. Science - Lally, P., et al. (2010). How are habits formed: Modelling habit formation
in the real world. - Sykes, E. R. (2011). Interruptions in the workplace: A case study of the
Zeigarnik effect. - Stawarz, K., et al. (2020): «Farewell to the 21-day myth: Design implications of
a habit formation study for mHealth apps». - Terwiel, S. O., et al. (2022). Digital Mental Health Interventions in the
Workplace. (Sobre la eficacia de las herramientas digitales y
aplicaciones en el entorno laboral).

